Ni un segundo más lejos de ti...
Ni un segundo más ausente,
ni un segundo más entre sombras,
ni un segundo más sin tu fulgor,
estrella de la mañana, mi niña amada...

Ángel voluptuoso, en ti me pierdo...

Ni un segundo más, ni un segundo,
y mientras entro en ti, siento la vida...

Tú me posées, yo te deseo...

Ni un segundo más sin ver tu foto...

Y busco en la pantalla tus palabras...

Ni un segundo más, me vuelvo loco...

No sé si tú y yo, o yo y tu sombra, y

más que un sentimiento, una promesa...

Ni un segundo más, la rosa hermosa,

ni un segundo más, se abre la veda,
cazando corazones, luz de las velas,
ni un segundo más sin adorarte,
postrando mis rodillas ante tu vientre
y lamo las heridas de tu mente.

Ni un segundo más, la noche arde

y el frío del recuerdo me esclaviza,
me canso de esperar, dolor de alma...

Ahora cada segundo se eterniza;

Dime amor que te escondes,

¿por qué no olvidas...?

Al diablo que daña

y vuelve al hombre

Ni un segundo más,

Amada mía.

Nombre de flor reina,

Ojos de vida...

La luna y las estrellas caen rendidas

ante tanta belleza,

de rodillas,

ni un segundo más,

prometo niña

creer que muero solo mientras viva.

Ya no existe distancia,

no hay medida...

y el amor verdadero que fustiga,

pintando nuevos lienzos,

ahora hay risas,

ni un segundo más

sin tu sonrisa...

Sabiendo cuanto se,

que es mucho o nada,

ni un segundo más de madrugada,

perdiendo el tiempo justo

para nada,

ni un segundo más, estrella amada,

la reina de las flores,

rosa del alba.