Recuerdo que desde muy pequeño empecé a ver películas del espacio, como decía yo por aquel entonces. Un hermano mío era el que las ponía, y a mí me gustaba verlas, sentado en el suelo, delante del televisor, con mis padres sentados en el sofá, detrás de mí. Eran momentos en los que disfrutaba, y solía decir que quería ser astronauta de mayor. Jugaba con mis hermanos y en el colegio a que viajábamos a Marte, y yo siempre quería ser el capitán. Con los años he querido ser Han Solo, por lo de ser un tío valiente, aventurero, y encima con éxito con las mujeres (al fin y al cabo liga con la Princesa Leia...).

Luego la vida nos lleva por otros derroteros, nos empiezan a gustar más cosas y vamos cambiando nuestro destino. He estudiado algo que no tiene nada que ver con ese tema, pero es muy gratificante poder ayudar a educar a un niño. Nunca me he arrepentido de eso.

A pesar de todo, siempre seguiré soñando con viajar al espacio.